
Little Nemo
es un personaje creado, en 1905, por Windsor McCay.
En 1905, los periódicos de William Randolph Hearst empezaron a publicar a toda plana las historias de un niño pequeño, Nemo -que en latín significa “nadie”-, que en sueños trataba de viajar hasta un mundo remoto desde donde, naturalmente, una pequeña princesa le había pedido ayuda. Recorría lugares remotos, hasta llegar a ese lugar, Slumberland, y a pesar de ue descubría el camino de ida, la página terminaba siempre inevitablemente con el regreso a casa, al reducido recuadro de la viñeta “del mundo real” donde el despertar suponía cada semana un duro trompazo contra el suelo y/o la reprimenda de unos padres que no comprendían las ansias de libertad del pequeño Nemo
De Windsor McCay es también la primera película de dibujos animados, Gertie el dinosaurio y en las viñetas de Nemo a veces se encuentran sensaciones también cinematográficas.
Y aquí tenéis el primer corto. de Windsor McCay, Gertie el Dinosaurio (estamos iniciando el siglo XX): MacCay visita con unos amigos el museo para observar el esqueleto de un dinosaurio; más tarde les hará una demostración de cómo dibujar para después animar al personaje
[…] Little Nemo in Slumberland, la primera obra maestra absoluta de los cómics, es un festín visual, desbordante de energía y creatividad, un cómic pionero que llegó allá donde muy pocos cómics han sido capaces de llegar más tarde, y que ha legado momentos clave, iconos de la historieta: la cama con patas larguísimas avanzando sobre la ciudad, los niños gigantescos corriendo sobre el trazado de los edificios, el zeppelin que hace las veces de Nautilus para los personajes. La ingenuidad de sus
argumentos (pero no de su puesta en escena) hace que un siglo más tarde sus historias se lean con el mismo asombro y la misma magia deslumbrante que entonces y además con cierta curiosidad por conocer de dónde vienen luego muchos momentos cruciales de la historia de los cómics y del propio siglo veinte. Hay ecos de Lewis Carrol
y del cine mudo, del mundo del circo y la magia y las ilustraciones del cuento infantil clásico, pero por entre los edificios se oye claramente algún eco de saxofón, del jazz improvisado que son estas aventuras trepidantes, tan sin pies ni cabeza como todos los sueños, tan apasionantes como para haber creado un hito y un mito dentro del mundo del tebeo.
Slumberland es el país donde viven los sueños, más hermoso y más onírico que otros mundos similares que luego haya dado la literatura (y la Fantasia de Michael Ende
viene rápidamente a la memoria), una benigna alucinación continuada de estéticas entrecruzadas donde los policías recuerdan a Charlie Chaplin o Mack Sennett, donde en el país de los hielos parece acechar el reverso tenebroso de un Papá Noel convertido en Wotan, donde las ciudades se hunden y los niños corren, los niños corren hacia la luz del día… sólo para volver a sumergirse la noche siguiente en la otra luz, la luz inigualable del mundo de los sueños multicolores, de los sueños perfectos.”
[Fuente]
Little Nemo en Slumberland ha pasado también al cine.
En 1911 el propio McCay dirigió una versión cinematográfica, Little Nemo, co-dirigida con John Stuart Blackton de tres minutos de duración y coloreada a mano. En 1922 y tras varios años de intentos fallidos, en 1992, Nemo pasó de nuevo a la pantalla de la mano de grandes de la animación, la ciencia ficción y los cómics como Moebius
o Ray Bradbury
y en la dirección Masami Hata, Masanori Hata, William T. Hurtz. me parece que se haya estrenado en España aunque al parecer si fue editada en VHS, si bien ignoro si doblada al español)
Little Nemo. animación de Windsor McCay, coloreado a mano
Un episodio piloto de lo que años más tarde sería la versión de 1992.
